Todoacero Experiencia de reinserción laboral: Una nueva oportunidad

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  • El Proyecto +R busca reinsertar a personas privadas de libertad, mediante una alianza entre el Estado, la empresa privada y sociedad civil.
  • La sigla +R hace referencia a dos conceptos fundamentales de la política pública: Mayor Reinserción y  Mayor Seguridad.

Por Paola Fernández Chamaca

El trabajo y la capacitación laboral al interior de las cárceles han sido considerados, tradicionalmente, como medios privilegiados para propiciar la reinserción social de las personas privadas de libertad, siendo parte importante de la oferta programática presente en las prisiones chilenas. Es así que los programas laborales al interior de las cárceles –subsistema cerrado– se inician en el año 1993 con cerca de 3.800 beneficiados. Por ende, el programa tiene como objetivo que personas que han cumplido su etapa de ejecución penal, reciban intervención especializada para disminuir la presencia de factores de riesgo de reincidencia delictual asociados a la empleabilidad; mejorar su integración social; y reducir la reincidencia delictual.

En ese contexto, hoy existen diversas entidades externas a Gendarmería que buscan generar instancias en que los reos puedan desarrollar sus habilidades, se acerquen a oportunidades laborales y puedan reintegrarse a la sociedad al momento en que salgan en libertad, siendo una de las principales necesidades la de generarles facilidades para conseguir trabajo. 

Apoyo Empresarial 

Es así que la empresa iquiqueña, Todo Acero, inauguró el 2019, el proyecto “Galpón Industrial de Fabricación en Centro de Cumplimiento Penitenciario de Alto Hospicio”, el cual surge de una iniciativa del gerente general de Todo Acero, Jonathan Videla, respaldada por su padre Hernán y su hermano Eleazar, quienes como familia asumen el compromiso de Responsabilidad Social con la comunidad, y en agradecimiento a muchos trabajadores que en algún momento formaron parte de la empresa y con su trabajo, dedicación y compromiso contribuyeron al crecimiento y desarrollo de la empresa.

“Al buscar dónde se podía colaborar, vimos la oportunidad en el centro penitenciario de Alto Hospicio, por ello nos sumamos al programa + R de Reinserción Laboral, porque es un área que –en general- la sociedad mantiene cierta distancia y nosotros tenemos la convicción de que las personas requieren de segundas oportunidades, en este caso, personas privadas de libertad. Además, porque en este proyecto nos encontramos con internos que alguna vez trabajaron en Todo Acero aportando con su trabajo y es una forma de reconocer y agradecer su paso por la empresa y poder brindarles una segunda oportunidad en la vida”, explicó Juan Tabilo, Gerente de Gestión de Personas de la empresa Todo Acero.

22 internos participaron activamente en este programa, el cual consistió en capacitación y luego trabajar en estructuras livianas en cuatro modalidades: corte, confección, armado y pintura. Luego, producto de la pandemia del COVID 19, la cual aún se mantiene, la empresa tuvo que suspender las actividades, conjuntamente con la dirección del centro penitenciario, pero están esperanzados que el COVID llegue a su fin para retomar el programa.

“Esta preparación para los internos ha sido de gran ayuda, puesto que algunos al salir al mundo de la reinserción se sumaron a nuestro equipo de trabajo en Maestranza Todo Acero”, señaló Tabilo.

Una nueva oportunidad 

Erick Recabarren es uno de los 22 beneficiarios del programa  y manifiesta con orgullo que la experiencia ha sido agradable y que le ha permitido crecer como persona y ser alguien de bien en la vida.

En lo que respecta a su oficio, Recabarren, se desempeñó en el área de máquinas y herramientas. 

“La principal dificultad fue que no sabía utilizar los tipos de maquinarias de mi sección. Pero a través del tiempo, fui aprendiendo de a poco cada una de ellas”, indicó el beneficiario.

Por otro lado y en lo que se refiere al proceso de reclutamiento para el programa, Erick indicó que se entusiasmó mucho cuando escuchó el gran proyecto de TODO ACERO, el cual capacitaban a personas y les daban la oportunidad de reinsertarse en el mundo laboral. Ante ello, sus principales atributos a la hora de seleccionarlo fue ver a una persona con ganas de trabajar y aprovechar la oportunidad que la vida le estaba dando.

No obstante, no todo el proceso fue miel sobre hojuelas, ya que según Recabarren, al principio  entró con miedo, porque lo podían juzgar por su pasado, pero al contrario, tuvo una excelente recepción tanto de sus jefaturas como de sus compañeros de trabajo. 

“Mi familia es feliz, es lo mejor que me ha pasado. Ya no sufren como lo hacían antes, ya no se preocupan por dónde ando, saben que estoy haciendo las cosas bien”, precisó Recabarren.

Y es que la Reinserción Laboral, es sin duda una oportunidad no sólo para evitar reincidir en la sociedad, sino también salir adelante en el mundo laboral y social. Por ende, el beneficiario y hoy trabajador de Todo Acero agregó que es importante que más empresas consideren el ejemplo de la empresa y que se atrevan a dar una oportunidad a las personas que realmente necesitan ese empujoncito para poder cambiar, ya que la delincuencia continua y si se tuvieran más oportunidades habría menos delincuencia y más reinserción.

En definitiva, la Reinserción Laboral, requiere del compromiso de las empresas, para que se sumen y adquieran este mecanismo que día a día cobra mayor protagonismo en la región de Tarapacá y que, como para todo, la única manera de lograr una efectiva reinserción laboral en la sociedad es generar oportunidades.